Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

Eutanasia y Suicidio asistido en Bélgica y Holanda: la pendiente resbaladiza

 

Recientemente se han publicado nuevos estudios que reflejan datos y tendencias preocupantes sobre suicidio asistido y en Holanda[1] y Bélgica[2]. Aumentaron en gran medida la cantidad de solicitudes, creció el porcentaje de casos aprobados, se amplían constantemente los criterios que permiten la aprobación de estos pedidos.

Debido a la sensibilidad del tema, a registros de eutanasia y en casos como Alemania el siglo pasado, Lerner y Caplan se preguntan[3] por el fenómeno detrás de los números registrados: ¿Podrían generar efecto dominó? ¿Podría terminarse en un uso abusivo y desmedido? ¿A dónde pueden llevar estas prácticas? ¿Qué rol están cumpliendo los médicos de profesión? A continuación, repasamos algunos puntos de su reciente artículo sobre el tema y nos remitimos a boletines anteriores para profundizar la cuestión.

En Holanda la eutanasia y el suicidio asistido están permitidos solo si se cumple con el criterio del debido cuidado legal, es decir, a pedido voluntario y bien considerado del paciente, habiendo el médico consultado con otro médico, en casos de sufrimiento insoportable  sin pronóstico de mejora, cuando no haya otra alternativa razonable. La clínica Fin-de-la-vida fue abierta en 2012 para darles una segunda opinión a pacientes cuyas solicitudes de eutanasia o suicidio asistido fueron denegadas por sus médicos habituales. Un estudio realizado sobre el curso de las solicitudes recibidas durante el primer año de funcionamiento y los factores asociados con su otorgamiento o rechazo, dio a conocer algunos hallazgos inquietantes.

  • Sobre un total de 645 solicitudes recibidas, 162 fueron aprobadas y de estas últimas:
    • 8% referían estar“cansados de vivir”;
    • 7% solo reportaron sufrimiento psicológico;
    • 1% caracterizaron parte de su sufrimiento como “soledad”;
    • 7% de las personas tenían más de 80 años.
  • En este país, en 2012, 1 de cada 30 personas murieron de eutanasia, es decir que triplicó la porción que representaba en 2002 y se dice que el concepto de “insoportable sufrimiento” ha venido expandiéndose año tras año[4].

En Bélgica, donde es completamente legal la eutanasia -aunque la muerte asistida no fue oficialmente condonada-, paralelamente, también se registraron tendencias preocupantes:

  • En Flandes, la eutanasia pasó de representar el 1.9% de todas las causas de muerte en 2007, al 4.6% en 2013; y las solicitudes aprobadas, del 55% aumentaron al 77% -mismos años comparados-.
  • A diferencia del 2007, para 2013 ya se podía listar como causal de la solicitud “cansancio de vivir”.
  • Las poblaciones que más rápido están creciendo de los que reciben eutanasia, incluyen grupos vulnerables a discriminación –categorías de riesgo, como se las lista en las declaraciones de -: mujeres, mayores de 80 años, las personas de bajos niveles educativos, ancianos que viven en asilos.
  • Una publicación de junio 2015[5] contaba la historia de una mujer deprimida que en el camino para su eutanasia reportaba casos de otros belgas que habían recibido eutanasia por condiciones como autismo, anorexia o síndrome de fatiga crónica.

 

Los lineamientos cuestionados. Problemas de la cultura del descarte: 

Lerner y Caplan, suspicazmente, se preguntan: el uso de la eutanasia o el suicidio asistido en una proporción de 1 de cada 20 o 25 muertes, ¿es apropiado?  ¿Y si esta proporción aumentara a 1 de cada 10? ¿No son números que deberían prender alarmas?

Los médicos deben continuar siendo, antes que nada, curadores. Sería preocupante que en vez de mejorar esfuerzos para ayudar a aliviar el dolor, se recurriera a la eutanasia por ser la vía más fácil; o que se utilizara para resolver problemas psicosociales, para dar respuesta a temas de fragilidad o soledad.

Por su parte, los estudios comentados no presentan ningún tipo de descripción objetiva sobre los sufrimientos reportados. Cuando los pacientes refieren soledad o cansancio de vivir, ¿agotaron todas las opciones de restaurarles la alegría? ¿Las políticas públicas, podrían o deberían hacer más por ellos?

Y respecto de los diagnósticos de la clínica del Fin-de-la-vida: cuando detectan que un sufrimiento sí es calificable como “insoportable”, ¿es porque son mejores diagnosticando que los médicos habituales de los pacientes? ¿Realmente es insoportable y no pasible de mejora? En cualquier caso, es un concepto vago que resulta inquietante.

Sobre el hecho de que la mayoría tienen más de 80 años, cabe preguntarse: ¿no estaremos frente a una discriminación por edad?

El problema de este efecto dominó, destacan los autores, es que es difícil reconocer cuando se está dentro. Y al final de la fila, hay numerosos grupos vulnerables que podrían sufrir los abusos de estas prácticas: los ancianos, los discapacitados, los pobres, las minorías…

Informe de Belén Abbondanza

[1]Snijdewind MC, Willems DL, Deliens L, Onwuteaka-Philipsen BD, Chambaere K. A study of thefirstyear of theEnd-of-LifeClinicforphysician-assisteddying in theNetherlands [published online August 10, 2015]. JAMA Intern Med.doi:10.1001/jamainternmed.2015.3978. Citado en Lerner, Barron H.; Caplan, Arthur L., op cit. 3

[2]Dierickx S, Deliens L, Cohen J, Chambaere K. Comparison of theexpression and granting of requestsforeuthanasia in Belgium in 2007 vs 2013 [published online August 10, 2015]. JAMA InternMed. doi:10.1001/jamainternmed.2015.3982.. Citado en Lerner, Barron H.; Caplan, Arthur L., op cit. 3

[3]Lerner, Barron H.; Caplan, Arthur L.Euthanasia in Belgium and theNetherlands: On a SlipperySlope? [published online: August 10, 2015]. JAMA Intern Med.doi:10.1001/jamainternmed.2015.4086.

[4]Ross, W. Dying Dutch: euthanasia spreads acrossEurope. Newsweek. February 12, 2015. http://www.newsweek.com/2015/02/20/choosing-die-netherlands-euthanasia-debate-306223.html.

AccessedAugust 19, 2015. . Citado en Lerner, Barron H.; Caplan, Arthur L., op cit. 3

[5]Aviv R. Thedeathtreatment: whenshouldpeoplewith a non-terminal illness be helpedto die? The New Yorker. June 22, 2015. . Citado en Lerner, Barron H.; Caplan, Arthur L., op cit. 3

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar