Bebés genéticamente modificados en China y Cumbre Mundial sobre el tema: una valoración bioética

El 25 de noviembre de 2018 diversos medios periodísticos informaron que un equipo de biotecnológos liderado por He Jiankui modificó genéticamente embriones concebidos in vitro para que fueran resistentes al HIV, al cólera y a la viruela. La novedad es que estos embriones fueron luego gestados y, por tanto, nacieron al menos dos niñas, Lulu y Nana, genéticamente modificadas en el gen CCR5. A su vez, entre el 27 y el 29 de noviembre se realizó en Hong Kong la Segunda Cumbre mundial sobre la edición genética humana, que culminó con una dura condena a dicho experimento. Estas noticias vuelven a generar un debate y una justificada inquietud por los alcances y límites de las intervenciones biotecnológicas y la discusión sobre su carácter de avances benéficos o nuevas amenazas a la persona y la humanidad. Todavía no hay confirmaciones oficiales de la verdad del anuncio en el sentido de si los dos niños nacidos efectivamente contienen la modificación genética.

El experimento chino

La modificación del gen CCR5 se habría realizado en la Southern University of Science and Technology de Shenzen, China. Según la información inicial, los cambios genéticos se hicieron utilizando la técnica de edición genética conocida como CRISPR en embriones. En información publicada luego por Associated Press, He Jiankui confirmó que una pareja que participaba del experimento dio a luz a dos mellizas con la modificación genética. Además, según The Economist, habría otra madre embarazada de un niño genéticamente modificado.

Según el registro de Ensayos Clínicos de China, el ensayo clínico orientado a la modificación genética del gen vinculado con la resistencia del HIV, está basado en investigación preclínica en líneas celulares, animales y embriones humanos descartados. He Jiankui reclutó pacientes HIV positivos, que fueron informados de riesgos y beneficios por consentimiento informado. Afirma que hubo una aprobación del comité de ética del hospital. A través de la modificación genética del gen CCR5 apuntan a obtener niños sanos inmunes al HIV.

He Jiankui publicó un anuncio a través de un video en youtube, en el que alega que su estudio se hizo con base en un principio de seguridad y de búsqueda del impacto en la medicina en el mundo real. En cuanto a la seguridad, alega que la intervención realizada buscaba emular una variante natural que ya existe en al menos 100 millones de personas que tiene una versión modificada del CCR5 y los hace inmunes al HIV. En su video, He Jiankui afirma que quiere impactar en la salud de las personas que hoy mueren por HIV y que llegan a un millón de personas al año.

He Jiankui, que es fundador de una compañía llamada Direct Genomics, ya había difundido en 2017 un video describiendo experimentos con ratones, monos y más de 300 embriones humanos, en los que afirma que lograba que la aplicación de la técnica CRISPR se hiciera sin errores accidentales.

Según informa Regalado en una nota de MIT Technology Review, en China está prohibido buscar el nacimiento de un niño genéticamente modificado y por eso no se conoce si He obtuvo un permiso especial para hacer su experimento o simplemente ignoró esas disposiciones. Una carta abierta de 122 científicos chinos denuncia a He Jiankui por violación de las reglas vigentes. Incluso el hospital universitario que intervino en el experimento alega no haber sabido lo que estaba sucediendo.

Por otra parte, en la Revista Nature se informa que el Ministro de Salud de China pidió al gobierno de Guangdong (donde se encuentra la Universidad) que investigue a He Jiankui, acusado de transgredir las normas de 2003 sobre reproducción humana.

Por otra parte, el 30 de noviembre de 2018 Antonio Regalado a través de Twitter ha informado la existencia de un registro de otro estudio del grupo de He Jiankui en el sistema de Ensayos Clínicos de China. Según la información oficial de ese Registro, este experimento que fue inscripto en forma posterior a su inicio está destinado a utilizar la técnica CRISPR/Cas9 para editar el genoma de embriones humanos abandonados de técnicas de fecundación artificial. El objetivo es modificar los genes CCR5 y PCSK9. En este estudio se afirma que los embriones serían destruidos luego de su modificación genética. No se pudo determinar aún si hay vinculaciones entre ambos estudios.

La II Cumbre sobre Edición Genética Humana

Al mismo tiempo que se realizaba el anuncio de He Jiankui, comenzaba en Hong Kong la segunda Cumbre Internacional sobre Edición Genética Humana, organizada por la Academia Nacional de Ciencias y la Academia Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la Academia de Ciencias de China y la Real Sociedad de Ciencias de Gran Bretaña. La Primera Cumbre se hizo en 2015. La Segunda Cumbre buscaba dialogar sobre: 1) beneficios potenciales y riesgos inherentes a realizar investigaciones en edición genómica y considerar las aplicaciones clínicas; 2) perspectivas éticas y culturales; 3) consideraciones legales, regulatorias y políticas; y 4) difusión y participación del público.

En la declaración final de la Cumbre emitida el 29 de noviembre de 2018, se afirma que la investigación básica y preclínica está avanzando rápidamente en lo que concierne a la edición genética sobre células somáticas o sobre la línea germinal. Reconocen que ya hay pruebas en pacientes de edición genética somática.

Sobre la edición genética de embriones y gametos, la Declaración reconoce que puede permitir que los padres con mutaciones genéticas hereditarias que tengan niños sanos. Pero afirman que esta edición genética genera riesgos que resultan difíciles de evaluar. Entre los aspectos preocupantes señalan: que la modificación de algunas células de los embriones puede significar que otras células no modificadas perpetúen la enfermedad; que se produzcan efectos dañinos no buscados, no sólo al individuo sino a sus descendientes; o que haya efectos no previstos sobre otros rasgos que varíen de persona a persona y tengan incidencia ambiental.

En esa declaración se afirma que la edición genética de la línea germinal puede ser aceptable en el futuro si estos riesgos son abordados y si se reúnen otros criterios adicionales, como supervisión estricta independiente, una necesidad médica impostergable, la ausencia de alternativas razonables, un plan de seguimiento de las personas de largo plazo, y atención a los efectos en la sociedad. Aún así, la aceptación del público puede variar según los países, lo que puede llevar a respuestas políticas diferentes.

Por ello, el Comité organizador concluye que la comprensión científica y los requerimientos técnicos para la práctica clínica permanecen demasiado inciertos y los riesgos son muy grandes para permitir ensayos clínicos en la edición genética de la línea germinal en este momento. Los experimentos de los últimos tres años y las discusiones de la II Cumbre sugieren que es tiempo para definir un camino traslacional riguroso hacia esos ensayos clínicos.

La Declaración pone luego directivas para ese camino traslacional sobre los estándares que se deben cumplir en cuanto a evidencia y precisión de los estudios, asegurar la competencia de los investigadores, exigir normas de ética profesional y fuerte alianza con los pacientes y grupos por derechos de los pacientes.

En relación al anuncio de He Jiankui, la Cumbre considera el anuncio “inesperado y profundamente perturbador”. Recomiendan que haya una evaluación independiente de este estudio y señalan que el estudio ha sido irresponsable, incumpliendo normas internacionales. Entre sus debilidades señalan la indicación médica no adecuada, un protocolo pobremente diseñado, la falta de cumplimiento de estándares éticos para proteger el bienestar de los sujetos de la información y una falta de transparencia en el desarrollo, revisión y conducción de los procedimientos clínicos.

En la Declaración, se insta a la creación de un Foro Internacional para generar diálogo en el ámbito público sobre estos temas y para que se continúen realizando cumbres para la discusión.

Valoración bioética

La noticia del experimento de He Jiankui generó una amplia reacción global, con una mayoritaria reprobación de la intervención realizada por los investigadores chinos. De ser cierta la noticia, en una apretada síntesis, podemos hacer las siguientes consideraciones:

Distinción entre intervenciones somáticas y en la línea germinal: es importante remarcar que el experimento anunciado se ubica en el campo de las intervenciones sobre la línea germinal. Este tipo de intervenciones presentan muchas más complejas cuestiones éticas y legales, por su incidencia en la descendencia. En ambos tipos de experimentos, hay cuestiones primeras vinculadas con la seguridad y la eficacia de los estudios.

Fallas en la seguridad: según el Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia, “no existen las necesarias evidencias de seguridad para justificar el desarrollo de estas experiencias” en la línea germinal. Como se ha señalado en la declaración final de la II Cumbre, no existen certezas sobre los eventuales efectos secundarios o no previstos de esta modificación genética, ni sobre las consecuencias que pueden tener sobre las personas nacidas genéticamente modificadas. En The Economist llaman la atención sobre el hecho de que He Jiankui no tiene capacitación específica en investigación reproductiva. En la nota publicada en Nature, se cita la opinión de Gaetan Burgio, un genetista de la Australia National University de Canberra, quien afirma que los datos crudos presentados por He Jiankui sugieren que las células de los bebés presentaban supresiones de ADN de distinto tamaño. Se trata de un mosaicismo que puede estar causado por por la edición temprana de algunas células sin modificar otras.

Otras modificaciones genéticas: una de las principales preocupaciones es que la aplicación de la técnica haya modificado no sólo el gen CCR5, sino también haya impactado en otras partes del genoma. Se conoce este problema como modificaciones “off-target” (fuera del blanco). Según informa The Economist, He Jiankui realizó secuenciamiento del genoma de las niñas antes de la implantación, durante la gestión y luego del nacimiento, y afirmó que puede existir un mutación potencialmente off-target, no había mutación en 609 genes asociados con el cáncer y que no había sectores de ADN faltantes.

Falta de indicación médica: otra de las críticas realizadas al estudio es que no había una indicación médica precisa para hacer la modificación. En la misma línea, Fyodor Urnov, director asociado del Instituto Altius para las ciencias biomédicas, con sede en Seattle, consideró el anuncio con preocupación por el hecho de que la edición genética se realizó en un contexto innecesario. Explicó que hay estudios que buscan editar el mismo gen en seres humanos adultos con HIV.  Se afirma que hay otras formas, más fáciles y baratas de prevenir el HIV.

¿Mejora o curación? Otro argumento que se ha discutido es si se trata de “curar” una enfermedad o bien de modificar un ser humano para que sea resistente o inmune a una enfermedad. En este caso, se argumenta que hay una analogía con la vacunación. Sería modificar la genética para crear seres humanos inmunes a algunas enfermedades. Pero la enfermedad sigue existiendo.

Desigualdades: otra línea argumental refiere a los costos de este tipo de intervenciones y su accesibilidad a toda la población. Algunos afirman que estas técnicas suelen estar orientadas a personas con mayores recursos y se genera una suerte de discriminación entre clases de personas según su constitución genómica.

Pendiente resbaladiza: un argumento que resulta importante considerar se conoce como la “pendiente resbaladiza”. Se suele discutir la habilitación de este tipo de técnicas en embriones para los casos más graves, pero luego se va corriendo la línea o el límite y se comienza a autorizar la modificación genética para lograr otras características, ya sea que no sean médicamente indicadas, o bien que respondan a otras finalidades, como la mejora o la búsqueda de ciertos rasgos con trasfondo discriminatorio.

Integridad de la especie humana: otro principio implicado en las intervenciones en la línea germinal es la preservación de la integridad de la especie humana.

Destrucción de embriones: un aspecto bioético muy importante en el caso de las intervenciones en la línea germinal es la necesidad de recurrir a la fecundación in vitro y la experimentación destructiva de embriones humanos. Ello supone una violación del principio de respeto a la vida y a la originalidad de su transmisión.

Ambiciones económicas: el anuncio del equipo chino fue visto como una ambiciosa búsqueda de generar impacto mediático para lograr atraer inversiones y tomar la delantera en la frenética búsqueda de fondos para financiar las investigaciones biotecnológicas. En este sentido, Pet Mills, Director Asistente del Nuffield Council of Bioethics, sostuvo que este anuncio parece un cínico intento de llegar a los titulares de los diarios y que si los anuncios son ciertos, es una prematura, inexplicable y posiblemente temeraria intervención que puede poner en riesgo el desarrollo responsable de futuras aplicaciones de la edición genómica.

Informe de Jorge Nicolás Lafferriere

 

Fuentes: https://www.technologyreview.com/s/612458/exclusive-chinese-scientists-are-creating-crispr-babies/

https://www.theatlantic.com/science/archive/2018/11/first-gene-edited-babies-have-allegedly-been-born-in-china/576661/

http://nuffieldbioethics.org/news/2018/nuffield-council-statement-reports-geneedited-babies-born-china

http://www.chictr.org.cn/showprojen.aspx?proj=30942

http://www.chictr.org.cn/showprojen.aspx?proj=32758

https://www.observatoriobioetica.org/2018/11/los-primeros-bebes-modificados-geneticamente-podrian-haber-nacido-en-china/29159

https://www.nature.com/articles/d41586-018-07607-3

https://www.economist.com/science-and-technology/2018/12/01/a-maverick-researcher-claims-to-have-created-gm-children

https://www.theguardian.com/science/2018/nov/28/scientist-in-china-defends-human-embryo-gene-editing