Audiencia en el Congreso de los Estados Unidos por los altos costos de los medicamentos

El Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos realizó el pasado 29 de enero de 2019 una audiencia para examinar las acciones de las compañías farmacéuticas en el incremento del precio de los medicamentos que son prescriptos médicamente.

El objetivo de la audiencia era determinar por qué las compañías estaban incrementando los precios de manera tan drástica y qué pasos se podían tomar para reducir el precio de los medicamentos. La preocupación del Comité está vinculada con los efectos de estos incrementos en el presupuesto federal y estadual y en el de cada familia estadounidense.

Según se informa, las compañías han incrementado agresivamente los precios de los medicamentos y han fijado altos precios iniciales para los nuevos medicamentos que les generaron enormes ganancias. Aproximadamente el 94% de los medicamentos de marca más utilizados en el mercado entre 2005 y 2017 han más que duplicado su precio en este período, con un incremento promedio en 2017 del 84%.

Entre los expositores encontramos a Aaron S. Kesselheim, profesor asociado de Medicina y director de un programa sobre Regulación, Terapias y Derecho (PORTAL), de la Escuela de Medicina de Harvard. En su presentación, Kesselheim señaló los siguientes puntos (la traducción es nuestra):

  • El principal motor del gasto en medicamentos prescriptos son los fármacos de marcas protegidas por patentes, que contabilizan el 10% de las prescripciones, pero el 75% del gasto.
  • Muchos pacientes no pueden afrontar las prescripciones debido al costo de los medicamentos; como resultado de ello, los precios altos conducen a pobres consecuencias clínicas que generan sufrimiento humano y gastos médicos evitables.
  • La razón que subyace a los precios altos es que el Gobierno concede patentes y otros derechos de exclusividad en el mercado a esas drogas de marca como respuesta a la innovación. Mientras duran estas medidas de protección, las patentes permiten a los fabricantes cobrar el precio que quieran, o todo lo que el mercado pueda soportar.
  • Al mismo tiempo, el mercado de compradores que debería contrarrestar estos monopolios es ineficiente, por varias leyes y factores que impiden a los pagadores negociar efectivamente precios más bajos en muchas circunstancias.
  • No hay otra economía que permita a los fabricantes de medicamentos fijar el precio que quieran para sus productos. Tampoco ocurre ello en otros bienes y servicios que el Gobierno adquiere.
  • Los períodos de exclusividad a menudo se extienden más allá de los límites que los Padres Fundadores del país planearon. Estos períodos se extienden en promedio 14-15 años.
  • Para afrontar estos problemas, los pagadores del gobierno deberían tener flexibilidad para crear listados de prescripciones de mayor amplitud basados en la evidencia y negociar los precios de los fármacos.
  • Ayudaría cambiar la política de patentes para hacer los genéricos y biosimilares más accesibles y poder superar los obstáculos que les impiden su ingreso eficiente al mercado.
  • Los cambios orientados a racionalizar los precios de las drogas no van a reducir la innovación farmacológica porque: 1) mucha de esa innovación se financia con fondos públicos en laboratorios académicos o compañías “start-up” nacidas de esas instituciones; 2) soluciones racionales que ajusten los pagos por fármacos con su valor para los pacientes van a estimular el mejor tipo de innovación y ello conducirá a los productos clínicamente más necesarios.

Por Jorge Nicolás Lafferriere

Fuentes:

https://oversight.house.gov/legislation/hearings/examining-the-actions-of-drug-companies-in-raising-prescription-drug-prices

https://docs.house.gov/meetings/GO/GO00/20190129/108817/HHRG-116-GO00-Wstate-KesselheimA-20190129.pdf