Centro de Bioética, Persona y Familia

Home Noticias Genética ¿Es legal obtener ADN de un sospechoso para investigar otros crímenes?

¿Es legal obtener ADN de un sospechoso para investigar otros crímenes?

0
¿Es legal obtener ADN de un sospechoso para investigar otros crímenes?

El martes 26 de febrero de 2013 la Corte Suprema de Estados Unidos realizará una audiencia oral en el caso “Maryland v. King (docket 12-207)” en torno a los alcances de la autoridad policial para obtener muestras de ADN de un individuo arrestado por un crimen para investigar otros crímenes anteriores no resueltos.

El caso: El 10 de abril de 2009 Alonzo Jay King, Jr. fue arrestado en Maryland por asalto de segundo grado. Después de ser arrestado y antes de una condena, la policía tomó una muestra de su ADN a través de un hisopo bucal, sin ninguna orden y sin pedir permiso a King. Esta muestra de ADN, alegan los abogados de King, no era necesaria para su identificación en el crimen del asalto, pues ya estaba identificado.

La policía utilizó la muestra de ADN para investigar otros crímenes anteriores no resueltos y así el 4 de agosto de 2009 se encontró que la muestra de ADN de King coincidía con evidencia obtenida en una violación ocurrida en 2003 y que permanecía no resuelta. En base a tal prueba, se inició un segundo juicio que concluyó con la condena de King a cadena perpetua.

La ley de Maryland de 1994: La policía actuó en base a una ley de Maryland de 1994 que le permite, para investigación en crímenes no resueltos,  tomar muestras de ADN de cualquier persona acusada de un crimen violento, una tentativa de crimen violento, robo o intento de robo. La ley se aplica tanto a los arrestados por tales crímenes, como a los condenados efectivamente, y la policía no necesita una orden para tomar la muestra de ADN, ni requiere tener sospechas sobre la participación de tal persona en los crímenes no resueltos en particular. El arresto les da permiso para tomar la muestra.

Para la ley de Maryland, si esa muestra coincide con prueba obtenida en un crimen diferente, no puede ser utilizada como evidencia en ese juicio pero otorga a los fiscales y a la policía una causa probable para presentar cargos por el otro crimen y obtener una nueva muestra de ADN. En 2004 la Corte de Apelaciones de Maryland sostuvo la validez de la ley en lo que concierne a personas condenadas por un delito.

El planteo de King: Los abogados de King procuraron impedir la utilización de la coincidencia de ADN para el crimen de violación, afirmando que la muestra se había tomado en violación de su derecho a la privacidad bajo la 4ta. Enmienda, en tanto sólo se encontraba arrestado y no condenado al momento de la obtención de la muestra.

La decisión de la Corte de Apelaciones de Maryland: en abril de 2012, la Corte de Apelaciones de Maryland falló en favor de King, afirmando que si bien la intromisión física había sido mínima al tomar bucalmente la muestra, la persona bajo arresto tiene un margen mayor de privacidad y que en este caso se había violado la 4ta. Enmienda al tomar la muestra de ADN de King de forma involuntaria y sin una orden judicial.

El pedido del Estado de Maryland: el Estado de Maryland presentó un recurso ante la Corte Suprema para que se decida si la 4ta. Enmienda permite a los Estados recolectar y analizar ADN de personas arrestas y acusadas de crímenes graves. En su escrito, sostiene que hay que hacer un balance y que tal balance claramente beneficia a la posibilidad de obtener el ADN, pues la intromisión en la privacidad es mínima, rápida y sin dolor y la persona arrestada no tiene mayor libertad que la persona condenada, el estado tiene necesidad de identificar con precisión a quienes arresta, y la ley de Maryland contiene diversos resguardos que la hacen razonable. Para Maryland, la 4ta. Enmienda limita sólo las pesquisas que sean “irrazonables” o “arbitrarias” y ello no ocurre en este caso.

Los argumentos de los abogados de King: Para los abogados de King, la Corte no debe establecer una nueva excepción a la 4ta. Enmienda en favor de las nuevas tecnologías de modo que el gobierno quede habilitado a conducir investigaciones que invaden la privacidad sin orden previa ni sospechas. En el caso de King, los investigadores no tenían ningún indicio que vinculara a King con la violación de 2003. En segundo lugar, los abogados sostienen que la Corte debe realizar un balance entre la privacidad individual y los intereses del gobierno. Afirman que en ese balance se debe tomar en cuenta que la obtención de ADN de King conlleva el acceso a todo su perfil genético, que puede ser retenido en bases de datos, de modo que toda la privacidad queda seriamente comprometida en manos de oficiales públicos, sin límites claros. Este poder podría extenderse algún día a los ciudadanos comunes.

La cuestión a resolver: Todos los estados y el gobierno federal recogen muestras de ADN. La cuestión constitucional que debe decidir la Corte Suprema es de quiénes puede la policía y el FBI tomar una muestra de ADN, sin permiso del individuo, sin una razón precisa. Explica Lyle Denniston que la nueva prueba genética debe superar un test bajo la 4ta. Enmienda que consiste en tres preguntas: ¿se trata de una investigación, en sentido legal?; ¿con qué autoridad se realiza esa investigación?; ¿es razonablemente justificada esa investigación?

La creciente importancia de la prueba genética: La prueba genética ha demostrado ser particularmente valiosa en la determinación de formas de participación en delitos, al permitir identificar la coincidencia o no de una muestra de ADN tomada del individuo con rastros genéticos presentes en la escena del crimen. Tanto la policía y los fiscales, como los abogados defensores, pueden beneficiarse por la información revelada por la prueba genética, como podemos ver en numerosas películas y series televisivas. Puede generar una presunción de culpabilidad, como también reforzar la inocencia cuando no hay coincidencia genética.

Complejidad del tema: El caso revela la creciente complejidad que involucra la genética y el manejo de la información personal. Por un lado, la posibilidad de resolución de delitos complejos se ve facilitada por este medio; por el otro, está en juego la privacidad ante la posibilidad de un uso abusivo de esta información.

 

Fuente: Lyle Denniston (in association with Bloomberg Law, http://www.scotusblog.com/2013/02/argument-preview-crime-technology-and-privacy)