La Hipersexualización de las Niñas en los Medios masivos. Un informe español

El 23 de enero de 2020 se publicó en la Revista Alfa y Omega un artículo que reflexiona sobre la problemática de las niñas y la hipersexualización. El artículo referido se tituló “Menores Hipersexualizados”.[1] El punto de partida científico para desarrollar esta cuestión fue la IX edición del Barómetro de la Familia en España.

Siguiendo a la American Psychological Association (APA), la nota señala que hay una sexualización infantil cuando ocurre alguna de estas situaciones:

“1-. Se reduce el valor de la persona a su atractivo o comportamiento sexual.

2-. Se equipara el atractivo físico con ser sexy.

3-. Se representa a la persona como un objeto y no como una persona libre de acción y decisión.

4-. Se impone la sexualidad a una persona inapropiadamente”.

De acuerdo con el método de la encuesta, dentro de la población española, en 602 hogares tomados como muestra demográfica, se llegó a las siguientes conclusiones: el 87,7% de las familias entiende que “la publicidad muestra a las niñas preadolescentes mucho mayores, y que en ella se muestra una imagen idealizada que no es real ni natural”.[2]

En cuanto a la atribución de responsabilidad y al nivel de aceptación de las imágenes que sexualizan a las niñas se ha dicho que “si bien siete de cada diez creen que se acepta de manera generalizada este tipo de imágenes, y el 73,3 % considera que los estilismos elegidos por las empresas de moda para publicitar no son adecuados a la edad de los menores.”[3]

En este sentido, según el informe, la utilización de las niñas como objetos de consumo a través de la sexualización de aquellas resulta un disvalor para la familia. Este panorama no sólo altera las prioridades dentro del plan de vida como viajes, trabajo y familia en último término, sino que banaliza y estigmatiza el rol de las niñas como modelos publicitarias.

Todo lo expresado en esta nota de Alfa y Omega denota que la problemática social que se vive en torno a la hipersexualización de las niñas como medio de consumo impone de forma inapropiada la sexualidad a una niña[4]. La Convención de los Derechos del Niño, también suscripta por España, en sus arts. 19[5] y 34[6] se ocupa de garantizar la eliminación de la sexualización o explotación de los niños, niñas y adolescentes en este sentido.

Estas prácticas no sólo vulneran a las niñas según la opinión mayoritaria de la encuesta, sino que repercute en los valores que se busca transmitir en torno a la familia, ya que la utilización como objetos de aquellas deviene en una eminente afectación de principios básicos como la dignidad.

Informe de Ludmila Andrea Viar


[1] Alfa y Omega; “Menores Hipersexualiados”; Fe y Vida; Nº1151; https://alfayomega.es/195993/menores-hipersexualizados, consultada con fecha 16/02/2020.

[2] Ob.cit.

[3] Ob.cit.

[4] Ob.cit.

[5] “1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.(…)”

[6] “Los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abuso sexuales. Con este fin, los Estados Partes tomarán, en particular, todas las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir: (…)”