El 25 de febrero de 2026 la Asamblea Nacional de Francia votó, en segunda lectura, el proyecto de ley relativo a la denominada “ayuda para morir” que busca legalizar la eutanasia y el suicidio asistido en ese país por 299 votos a favor y 226 en contra. Cabe recordar que el 28 de enero el Senado había rechazado este proyecto, que ahora vuelve a esa Cámara para una segunda lectura.
Como ya informamos, el proyecto cuenta con siete capítulos que comprenden los artículos 1 a 19 bis. El principal debate se vincula con las causales de acceso a la eutanasia. En concreto, el artículo 4 que aprobó la Asamblea Nacional el 25 de febrero propone modificar el Código de Salud Pública en su artículo 1111-12-2 de modo que, para acceder a la eutanasia, la persona debía responder a las siguientes condiciones:
“1° Tener al menos dieciocho años;
2° Ser de nacionalidad francesa o residir de manera estable y regular en Francia;
3° Padecer una afección grave e incurable, cualquiera sea su causa, que comprometa el pronóstico vital, en fase avanzada, caracterizada por la entrada en un proceso irreversible marcado por el agravamiento del estado de salud de la persona enferma que afecta su calidad de vida, o en fase terminal;
4° Presentar un sufrimiento vinculado a esa afección, que sea ya sea refractario a los tratamientos, o bien considerado insoportable por la persona cuando esta ha elegido no recibir o dejar de recibir un tratamiento. Un sufrimiento exclusivamente psicológico no puede en ningún caso permitir beneficiarse de la ayuda para morir;
5° Ser capaz de manifestar su voluntad de manera libre e informada”
Esta redacción es muy similar a la que había sido aprobada por la Asamblea Nacional el 27 de mayo de 2026 y que el Senado rechazó en enero. Sin embargo, es más restrictiva que la propuesta que había hecho la Comisión de Asuntos Sociales el 5 de febrero de 2026, que quitaba la frase que dice: “Un sufrimiento exclusivamente psicológico no podrá en ningún caso permitir beneficiarse de la ayuda para morir”. De esta forma, la redacción no precisa el tipo de sufrimiento que es requerido para habilitar la eutanasia, pero excluye el sufrimiento exclusivamente psicológico.
Si el Senado insiste en el rechazo, según informó Le Monde, sería necesaria la constitución de una comisión conjunta para intentar conciliar los puntos de vista y, si fracasa, una nueva lectura tanto en la Asamblea Nacional como en el Senado.
El proyecto representa una violación del derecho a la vida, que señala que no se puede quitar deliberadamente la vida de una persona, ni siquiera a su requerimiento. Esperamos que no se apruebe la iniciativa y en su lugar se avance con la ley de cuidados paliativos que se está tratando en forma simultánea y recibe apoyo unánime.
Fuentes: https://www.assemblee-nationale.fr/dyn/17/textes/l17t0243_texte-adopte-seance