Mala praxis en FIV: implantaron y nacieron los embriones equivocados

En julio de 2019 una pareja de Nueva York inició una demanda contra la Clínica de Fertilidad CHA, alegando que le implantaron los embriones equivocados. Mientras ellos esperaban gemelas, la madre dio a luz a dos niños varones. Estos niños fueron devueltos a sus padres bilógicos. Uno de los argumentos de la pareja es que la Clínica sabía sobre esta confusión, y aun así decidieron seguir adelante tratando de ocultarlo. Además, los demandantes no saben qué sucedió con sus embriones y explican que todo el procedimiento les significó un costo de cerca de 100.000 dólares.

La pareja que inicia el reclamo esperaba niños con descendencia asiática. Luego varios intentos para quedar embarazada –mediante técnicas de FIV- la madre dio a luz, pero ninguno de los niños era lo que ellos “habían solicitado” a la Clínica.

De acuerdo a las afirmaciones de Jake Anderson, co-fundador de FertilityIQ, en esta área los errores humanos no son poco comunes.

Otro caso similar es el de Carolyn y Sean Savage quienes en 2009 recurrieron a la técnica de procreación artificial y dieron a luz a un niño que luego descubrieron que no era el suyo. Ellos también demandaron a la Clínica para que esto no volviera a suceder. Afirman que se deberían seguir ciertos protocolos, ya que son cuestiones muy delicadas por las que ninguna pareja debería atravesar.

Todos estos casos demuestran las problemáticas inherentes a la intermediación técnica en la procreación humana y a una visión en la que se da primacía a lo tecnológico por sobre principios humanos básicos. Además, aparecen preguntas de fondo: ¿Se entiende al hijo como un don o como un producto? ¿Cómo se repara este tipo de situaciones, sobre todo pensando en los niños concebidos y que sufrieron estas manipulaciones? ¿Cuáles son los límites de las técnicas de procreación artificial?

Informe de María del Pilar de Olazábal

Referencias: