Planned Parenthood de New York remueve el nombre de Margaret Sanger de su edificio en Manhattan por pasado eugenésico

El 21 de julio de 2020 la filial del Gran New York de Planned Parenthood (PPGNY) en Estados Unidos anunció que removería el nombre de Margaret Sanger de su edificio en Manhattan, ubicado en las calles Bleecker y Mott. Según informan en su sitio oficial, la decisión se toma como un público compromiso de reconocer las dañinas conexiones que tuvo la fundadora con el movimiento eugenésico.

En su comunicado, PPGNY afirma que este anuncio refleja el primero de lo que sostiene serían varios cambios de la organización para enfrentar el legado de Sanger y el sistema de racismo institucional, que impacta negativamente en el bienestar de los pacientes, empleados y las comunidades en las que PPGNY influye. Aseguran haber iniciado una iniciativa llamada “Reviving Radical” de tres años de duración para abordar este tema, sobre todo para reparar y transformar según lo que han venido pidiendo desde hace años -reconocen- las comunidades de personas de color y líderes en justicia reproductiva (“The initiative is part of PPGNY’s Reviving Radical initiative – an initial  three-year commitment and framework for holding long overdue dialogues and uplifting a vision for repair and transformation that communities of color and reproductive justice leaders have been calling on for decades”).

El diario New York Times publicó la noticia señalando que Sanger, un ícono feminista y una pionera de los derechos reproductivos, apoyaba una creencia que ha sido desacreditada sobre la mejora de la raza humana por medio de la selección de la descendencia. Allí recuerdan que en 2016 PP publicó un documento (fact-sheet) con información respondiendo a las acusaciones contra Sanger. Pero el mismo documento de PP publicado online reconoce el apoyo de Sanger a la decisión Buck v. Bell de la Corte Suprema de Estados Unidos de 1927 (que legitimó la esterilización forzada de una mujer con discapacidad) y a iniciativas para la esterilización de esas personas, la adopción de medidas para evitar la inmigración de personas con discapacidad y la internación de personas no letradas, pobres, desempleadas, criminales, prostitutas otros en granjas y otro tipo de espacios abiertos para su recuperación moral.

Como hemos destacado en anteriores boletines, la conexión entre aborto libre y eugenesia es de enorme actualidad. La eugenesia es un movimiento surgido entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX por iniciativa de Francis Galton y se proponía la mejora de la raza a través de legislaciones de prohibición de ciertos matrimonios, esterilizaciones y abortos forzados. Luego de la Segunda Guerra Mundial, cayó en descrédito, pero con las nuevas posibilidades biotecnológicas se han vuelto a despertar iniciativas eugenésicas.

Algunos pretenden diferenciar la eugenesia del pasado, que surgía del control planificado desde el Estado por medio de la legislación, y la actual eugenesia, que denominan “liberal” por ser el resultado de la opción “libre” de miles de personas que estarían “ejerciendo” pretendidos derechos reproductivos. En realidad, las formas de presión sobre las mujeres hoy son mucho más sutiles, pero igualmente poderosas. Por tomar el caso de las personas con discapacidad, está probado que en países con aborto libre, la existencia de estudios genéticos prenatales ha aumentado notablemente el aborto de las personas con discapacidad, que llega hasta el 90% de la población. Las presiones vienen dadas sobre los médicos, por la amenaza de daños y perjuicios si no ofrecen la opción del aborto a tiempo; sobre los padres, por la amenaza de un sistema de salud que los obliga a abortar a una persona no deseada por medios indirectos como potenciales mayores costos en los seguros y en la cobertura; y por un ambiente cultural de calidad de vida que considera que la persona con discapacidad tiene una vida que no merece la pena ser vivida.

En Estados Unidos el problema presenta características propias de particular gravedad, porque, como bien ha señalado Lianne Laurence en una nota en LifeSiteNews, citando a la iniciativa contra Sanger promovida por Student’s for Life, “79% de los establecimientos de PP se ubican en áreas de minorías y personas de bajos ingresos; 20 millones de bebés de raza negra han sido abortados desde Roe v. Wade; los bebés de raza negra en la ciudad de Nueva York son más proclives a ser abortados que otros bebés; y según los informes del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) cerca del 36% de todos los abortos se cometen contra bebés de raza negra, a pesar del hecho de que los afro-americanos son sólo el 13% del total de la población”. Esta conexión entre aborto y eugenesia fue el eje de un notable voto en disidencia el juez Clarence Thomas el 28 de mayo de 2019 en la causa “Kristina Box, Commissioner, Indiana Department of Health, et Al. v. Planned Parenthood of Indiana and Kentucky Inc., et Al.” (Docket No. 18–483) de la Suprema Corte de los Estados Unidos.

Por supuesto, en la comunicación de PPPGNY no se dice nada sobre todos estos problemas ni sobre la íntima conexión que existe entre el aborto libre y la eugenesia.

Evidentemente, para que la decisión de PPGNY sea genuina y completa, debería revisar su política integralmente y dejar de promover el aborto y procurar iniciativas que apunten a la resolución de las causas profundas que llevan a la consideración del aborto y empezar a buscar caminos para salvar las dos vidas.

Fuentes:

https://www.plannedparenthood.org/planned-parenthood-greater-new-york/about/news/planned-parenthood-of-greater-new-york-announces-intent-to-remove-margaret-sangers-name-from-nyc-health-center

https://www.plannedparenthood.org/uploads/filer_public/37/fd/37fdc7b6-de5f-4d22-8c05-9568268e92d8/sanger_opposition_claims_fact_sheet_2016.pdf

https://www.plannedparenthood.org/es/planned-parenthood-greater-new-york/aprende/programas-y-talleres-comunitarios/reviving-radical

https://www.lifesitenews.com/news/ny-planned-parenthood-to-scrub-racist-margaret-sangers-harmful-name-from-abortion-center