El Centro de Bioética, Persona y Familia cumplió 10 años

Este año 2019 el Centro de Bioética, Persona y Familia ha cumplido 10 años de existencia. Transcurría el año 2009 y junto con María Inés Franck y un grupo de jóvenes universitarios decidimos iniciar un centro que tenía por finalidad “la investigación, docencia y difusión de las problemáticas suscitadas por las nuevas biotecnologías aplicadas a la persona humana, sus implicancias éticas, jurídicas, políticas y sociales, para contribuir a un desarrollo social y cultural conforme a la dignidad y derechos fundamentales de la persona”. Inicialmente, el Centro se llamada “Bioética, Sociedad y Cultura”, pero prontamente cambiamos al nombre actual.

A lo largo de estos años hemos asistido a una profunda transformación del ordenamiento jurídico en torno a la persona y la familia. Un breve repaso de algunos hitos resulta elocuente:

  • en 2010, se reformó la regulación jurídica del matrimonio para legalizar las uniones de personas del mismo sexo;
  • en 2010, se publicó una edición actualizada del protocolo de abortos no punibles;
  • en 2011 se inició el proceso de reforma del Código Civil y Comercial;
  • en 2012 la Corte Suprema dictó el grave fallo “FAL” pretendiendo convertir los casos de abortos no punibles en supuestos “derechos”;
  • en 2012 el Congreso dictó la ley de muerte digna y la ley de identidad de género;
  • en 2012, el Poder Ejecutivo presentó en el Congreso el proyecto de nuevo Código Civil y Comercial y se realizaron audiencias públicas en todo el país para debatir sus principales disposiciones;
  • en 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dicta el injusto fallo “Artavia Murillo y otros c/Costa Rica”, afirmando que el embrión humano no es persona;
  • en 2013 se sancionó la ley de acceso a la reproducción humana asistida;
  • en 2014, se sancionó el nuevo Código Civil y Comercial;
  • en 2015, la Corte Suprema dicta el fallo “MAD” autorizando el retiro de la alimentación y la hidratación a un paciente, que falleció el mismo día sin que se cumpliera la sentencia.
  • en 2015 se publicó otra versión actualizada del protocolo de abortos no punibles;
  • en 2016, comenzaron a dictarse fallos en favor de la maternidad subrogada;
  • en 2017 se dictan normas técnicas desde el Ministerio de Salud para impulsar la fecundación artificial en Argentina;
  • en 2018, se discutió en el Congreso el proyecto de legalización del aborto, que fue finalmente rechazado por el Senado el 8 de agosto;
  • en 2019, el médico Rodríguez Lastra es condenado judicialmente por salvar la vida de la madre y su hijo y no realizar un aborto;
  • en 2019, se dicta una resolución de aprobación de una nueva edición del Protocolo de abortos no punibles, que finalmente es derogada por el reclamo ciudadano.

Junto con estos hechos, signados por luces y sombras, y que en su conjunto significaron una profunda transformación cultural y legal de la Argentina y también del mundo, fue creciendo y consolidándose una movilización ciudadana en favor de la persona y la familia. Muchas son las instituciones que nacieron, crecieron y se fueron consolidando. En ese marco, desde el Centro de Bioética, Persona y Familia entendimos que nuestra misión estaba en la generación de contenidos. Para ello, nos organizamos al modo de un voluntariado intelectual, con profesionales que donan su tiempo y capacidades para analizar los problemas bioéticos y generar información precisa, rigurosa y actualizada que ayude a clarificar las cuestiones en juego y los principios implicados en estos grandes debates.

El trabajo del Centro de Bioética, Persona y Familia en Argentina sigue una impronta federal. De la mano de la prestigiosa jurista, Catalina E. Arias de Ronchietto, profesionales mendocinos se sumaron al equipo surgido inicialmente en Buenos Aires. También hemos contado con voluntarios de Santa Fe, Salta, Entre Ríos, Tucumán, Córdoba, Misiones y Tierra del Fuego.

Nuestra tarea no se concentró únicamente en la realidad argentina, sino que tratamos de seguir los grandes acontecimientos generados por las biotecnologías aplicadas a la persona humana y ofrecer una reflexión. De hecho, la discriminación genética fue nuestro primer informe (2010) y desde entonces hemos procurado acompañar el debate en temas de punta como robótica, inteligencia artificial, edición genética humana, etc. En alianza con otras instituciones de la región, hemos contado también con aportes desde y colaborado con México, Estados Unidos, Perú, Bolivia, Paraguay, España, Colombia, Uruguay, Costa Rica, Chile, España e Italia.

En esa tarea, un lugar central lo ocupa nuestro boletín, que se envía a más de 4600 suscriptores. En 10 años hemos enviado 527 boletines según el siguiente detalle:

Año Boletines
2019 60
2018 80
2017 63
2016 55
2015 56
2014 67
2013 62
2012 48
2011 36
Total 527

Además de los boletines, en estos años podemos mencionar los siguientes aportes:

  • la página web del Centro: www.centrodebioetica.org y la web maternidadvulnerable.com.ar
  • 15 informes especiales, sobre temas como aborto y maternidad vulnerable, trata de personas, el Código Civil y Comercial y la bioética, la naprotecnología, etc.
  • presentaciones como “Amicus Curiae” en distintas causas judiciales ante la Corte Suprema y la Corte Interamericana de Derechos Humanos;
  • redacción de proyectos de ley sobre temas como maternidad vulnerable, reglamentación del art. 75 inc. 23, protección de embriones, prohibición de la maternidad subrogada;
  • exposición en el Congreso en audiencias sobre aborto, fecundación in vitro, maternidad subrogada, muerte digna y Código Civil y Comercial;
  • redacción de artículos para revistas científicas;
  • participación en congresos y jornadas académicas;
  • capacitación y charlas para personas e instituciones;
  • intervención en medios de comunicación social, ya sea escritos, digitales o audiovisuales;
  • conducción del programa “Por la Vida” por Radio María Argentina;
  • presencia en las redes sociales (Facebook y Twitter).

En esta ocasión, y al hacer memoria del camino, queremos expresar un profundo y sincero agradecimiento a todos nuestros voluntarios, lectores, donantes, difusores y seguidores de redes sociales, por tanta generosidad y apoyo. El agradecimiento a tantas instituciones amigas, a funcionarios y legisladores, a profesores, a dirigentes sociales y políticos, a periodistas, a médicos y a todos los que de alguna manera colaboran con nuestra tarea, que se despliega bajo la Fundación Latina de Cultura, que preside María Inés Franck.

Nuestro agradecimiento más importante se dirige a Dios. Si bien nuestra tarea se desempeña en el ámbito propiamente laical y en respeto por la legítima autonomía de las realidades temporales, en última instancia nos inspiramos en la propuesta de verdad y amor que el Señor Jesús ha revelado y que sigue iluminando esas realidades desde la riqueza del humanismo cristiano que predica la Iglesia Católica.