El 7 de octubre de 2026 el Ministro de Justicia de Canadá, Sean Fraser, anunció que el Gobierno decidió abandonar el plan de expandir la eutanasia y el suicidio asistido (asistencia médica para morir – MAID: medical assistance in dying) a los casos de personas elegibles que sólo presentaban una condición vinculada con una enfermedad mental, que estaba previsto que se implementara a partir del 17 de marzo de 2027.
Se trata de la tercera vez que se posterga la entrada en vigencia de este aspecto la ley, que inicialmente estaba prevista para marzo de 2023, fue postergada por ley hasta marzo de 2024 y luego por otra ley hasta marzo de 2027.
Según informa The New York Times, el Gobierno presentará un proyecto de ley para formalizar su postura y que la ley excluya de la posibilidad de solicitar la asistencia para morir en razón sólo de una enfermedad o desorden mental.
Al mismo tiempo, Fraser anunció que el Gobierno planea ampliar los alcances de la ley para permitir que las personas que tengan serias enfermedades y que prevean que pueden sufrir un deterioro cognitivo en el futuro, puedan dejar directivas anticipadas para que se les aplique la eutanasia o el suicidio asistido en el futuro.
Esta noticia deja en evidencia las tensiones subyacentes en torno a la aplicación de la ley de eutanasia en Canadá, una norma que viola el derecho a la vida y que supone un quiebre en principios fundamentales de protección de las personas más vulnerables. En esta ocasión, se adopta una decisión ambivalente, pues si bien se afirma que no se avanzará con la entrada en vigor de la ley en lo que concierne a las personas con enfermedades mentales, se favorece que las personas que a futuro puedan presentar deterioro cognitivo, puedan dejar directivas anticipadas sobre eutanasia. Habrá que esperar a ver el proyecto de ley y analizarlo en detalle para poder valorar los verdaderos alcances de este anuncio.
Fuentes: https://www.nytimes.com/2026/10/07/world/canada/canada-medically-assisted-death-mental-illness.html